jueves, 16 de abril de 2009

LA ROSA


La rosa.

Entre clases no veia el momento en que saldria y besaria tu frente y tus sienes como acogiendo a un bebe en mi pecho y delicadamente acomodar en tu cabello la rosa que reposa fielmente sobre el, como pequeña espectadora, este amor de leyenda fuese hecho realidad en castillos de arena, la luz de la luna y el sol impactando sobre nuestros frios pensamientos, caliente o congele este el amor realizado cimiento a cimiento a gotas de sangre derramadas sobre tu rostro de cera, del arcoiris matices que maquillan suavemente tus mejillas y tu cabello puliendo el paisaje, romantico y frio, no he de querer otra mujer fuese este sentimiento puro como la frescura de tu ser, fresca!, ya que toda tu eres fresca y como fresca eres mis esperanzas y sueños reviven en ti. Mi corazon, un ser desolado que halla en la hojarasca una masa amorfa que irradia helada ternura, su alma guarda toda imagen tuya retratada en lienzos al pie de su lecho, sus sabanas su cama toda impregnada del fisico amor expresado, de tu fuerte fragancia vagando en el aire, ya eludiendo el hecho de que partieras, mis lagrimas una a una encharcan dolorosamente este gelido corazon. LA ROSA QUE TU TRAYERAS EN TUS CABELLOS REPOSA EN MI CAMA, ELLA HA DESHECHO SU GRACIA, LA SASON DE SU ROJO LA BRINDABA TU ROSTRO Y YO AL IGUAL QUE ELLA, EMIGRO MI COLOR Y NECIAMENTE NIEGO EXISTIR EN TU AUSENCIA.


UNA LAGRIMA.


Una lagrima


en soledad se encontraba, fluyendo gota a gota tus lagrimas sobre esta hoja

con el dolor de mi corazon es que siento la herida,

con un profundo dolor, mi alma ahora hecha trizas.

Y llora y llora, con lamentos casi de moribundo

tus penas se tienden en las sabanas por cada dolorosa lagrima

asunto de incomprension es lo tuyo.


Palabas psicopatas llueven y se vierten sobre ti, sobre tu orgullo,

con que me golpeas sin tener razon,

por saberme impotente, incapaz de defenderme,

y en una gruesa y pesada lagrima que resbala por el rostro de aquel hombre sensible

se refleja todo su recondito odio de lo mas profundo de su ser,

de sus pasivos ojos escapa fugazmente un diluvio completo,

y hay una guerra constante en su mente, de si debe o no debe, ceder al exodo,
escapar,retroceder.


y llora, y llora, durante toda la noche

su ira vaciando o asi mismo acumulando,

su furtivo cumulo de rabia, que su existir propio estanca

y todo ello deja de ser vida,

para convertir en un deforme sentir, en un amorfo monstruo
a su devenir . . .