lunes, 27 de julio de 2009

Sabes Dios mio?

Sabes Dios mio ?
No he hecho mas que tareas y he estado algo agoviado por la monotonia y la estupidez que veo claramente, en casi todo . . .

Bien saben quienes me conocen (creo que ninguno) que me refugio en mi mundo y mis quejas son calladas con dulce son y poesia, algo que debia quedar virgen para cuando mi corazon se hiciese pedazos, pero en fin . . .

Sabes Dios mio?
He soñado a mas no poder, imaginaba a mis hijos, mi buen muchacho desde niño un prodigio musical y mi hija como cantante o bailarina, bien podria ser de ballet, o de can-can para que me recordase la celebre Jane Avril que tanto resuena en mi cabeza. Y pasear y hablar por horas por los bulevares de la ciudad luz.

Me apremiaras verdad cielo, con una mujer como la quiero?, con labios rojos vibrantes que resalten en su palido rostro y de rasgos finos, y se vista con las palabras que le obsequie dia a dia, y le enamore lo que escribo.
Una mujer sea cual fuese el caso, sencilla, ¡una mujer al fin y al cabo!

Y sino regalame una soledad total, fatal, y el yugo cruel de una muerte temprana, pero permiteme vivjir junto a tu naturaleza, olvidarme de ser hombre, para ser una mas de tus inocentes criaturas.
Podria ser un aguila que ronda los cielos con elegante vuelo, o un buho con ojos soñadores mientras resuenan los grillos en el manto nocturno.

Sabes Dios mio? me atemoriza de sobremanera los demonios que irrumpen en mis sueños y me levantan sobresaltado, que en sus juegos lugubres, me toman, me elevan, me arrastran y yazgo en el terror esperando el despertar.
Mamaaaaa !, he despertado. y el terror no cesa de invadirme
porque todo es tan incierto.

Veo, la pesadilla es tan eterna.
Vuelveme loco entonces y piense yo alucinante,
locura desmedida, no has predicho mas que la vagueza
y desverguenza de la noche cosmica.

Sabes Dios mio?
soy un ente
misterioso.

El planeta que me acuna.

Es aqui donde se separa un hombre de su senda,
es aqui donde agarro mi pluma y a verso herido derramo
mi alma gota a gota, se apagaron las farolas y se callaron
las voces, y el goterear resono trinante cual sonido me derrota.

Es aqui donde se esbozan mis tan grandes aflicciones
preciso en este instante donde la vida ha de cobrarme
su precio caro e injusto por soñador ambulante.

¡Y me miraran perplejos! los rostros que ya sabemos
me han dictado sus desprecios.
Me despojare de mis ropas y llorare perdidamente
aquel amor extraviado.

Ahora mi sucia boca, afloja unas cuantas notas y entona
viejas canciones, y suelta una bocanada
de los humos del tabaco.
Sus cenizas caen ardientes a mis pies que han caminado,
son ruteros del destino, de mi ser apasionado.

Me venia predestinado: ¡es la vida que he elegido!,
el sendero que he tomado, el que tanto han desdeñado.
Por eso ya desolado: ¡es aqui donde se retiran!
un hombre papel y pluma con sus tantos años muertos
y unos cuantos venideros; a un planeta que le acuna.

Si mis suspiros callasen.

Si mis suspiros callasen las tristezas,
apedrearia los flagelos con un llanto irremediable,
un suceso repentino que antes habia ignorado,
ocupa ahora mi mente y me tiene acomplejado.

El caso es que . . . no me hallo,
y en el transitar de la gente
mis pensamientos se pierden,
y solo me consuela el inhalar y exhalar
de los humos del tabaco.

Tan solo encuentro algun gusto en mi caminar pausado
mientras trinan las dolencias con el son del olvido,
y le duelen los ensueños al corazon reprimido.

No es mas que cosa mia,
que me nuble la vista el llanto
en la noche con su luna
y sus estrellas blanquecinas.

Si mis suspiros callasen los flagelos
y viniesen con ellos tantas alegrias, diria:
¡me sonreiran los dias mas con sus floreadas vias,
mas con su fresco rocio!; pero soy tan impotente . . .

Y necesito estar solo
Y necesito ser fuerte
o necesito la muerte.

¿Que bellas palabras no se acompañan de un trago?

Si esta casi prescrito, que una copa de vino debe ir de la mano
de acaloradas charlas, y mas de la poesia sumido en el licor,
pero una leve sumersion que evoque apenas reminiscentes
tristes y bellos recuerdos.

¿que bellas palabras no se acompañan de un trago?.
Ante canciones hermosas como "la copa rota",
insignes del medio bohemio, e impregandas de
sentimiento.

Mas los tragos tan fugaces y el olvido requerido:
del dinero, del trabajo . . .

¡Oh dinero que distraes la atencion de tantos hombres!,
no sos digono del esfuerzo de tantos, y la copa es dadiva
al esmero y el trabajo, ante los hechos adversos.

¡ sirvanme un trago y entonemos tales canciones!,
que los diarios dilemas no merecen atencion;
y me siento contagiado de nostalgia y pasion.

El espectro de mis dias felices.

Anduve yo caminando vecindarios solitarios,
y una casona ruinosa capturo mi atencion.
Inmarcesibles ruidos me hicieron rondar la casa,
las paredes desgastadas y la tiniebla profunda
le hicieron bien espectral; y cuando asomo la vista
por un ventanal deshecho, en un cuarto oscuro yace
un fantasma en penas que se vuelve hacia mi.

¡tenia el rostro blancuzco! y sus labios nauseabundos.

- Sed y hambre - dice con expresion muerta:
soy el espectro de tus dias
felices . . .

miércoles, 15 de julio de 2009

La Glotona (la goulue).











Bailarina me llamaban


de los locales nocturnos


de la vida parisina.




Intrepidamente deboraba:


las copas efimeras en mis manos,


los hombres fugacez en mi cama,


y ausente de temores me daba


a la gula, lujuria desenfrenada.




¿que razon tenia ello, si era


constante mi imagen, bebedora


empedernida ahogandome


en las copas?.




Malos tratos que asediaron


mi vida al fin la arruinaron


esas noches en exceso


me hundieron en la falsa fantasia,


de una libertad disfrazada.




Y mis ultimas palabras:


padre . . .


¿Dios me perdonara?


"soy la glotona".

Soledad.

Un cielo centelleante y oscuro
que prevalece en aras de mi alma
asoma su tenue luz a mi ventana
la luna moribunda que presagia
el nacimiento de un nuevo día.

Una a una recolecto
las estrellas fulgurantes
las guardo para obsequiartelas
para el decoro de tu cabello
negro y fragante.

Y recuerda maldita la noche
en que me besaste fríamente
con el beso traicionero
de tu amor inexistente.

Y me enoja, me enfurece
desolado e iracundo
la alienación inminente
pero no hay ungüento posible
contra los amargos medios
de esta triste . . . soledad.

¡Oh cielo divino!.

Aaaah - dije suspirando en son de descanso,
mis ojos reflejaban un bello firmamento
habitado por multitud de nubes,
blancas e impetuosas en un horizonte ruborizado.

Nubes encrestadas y juguetonas como tu cabello,
que me envolvio al besarte.

Todo de ti lo tengo: tu aroma celestial,
tu recuerdo, la certeza de que fuiste
y seras tallada, sobre una roca,
como aquel tu recuerdo
el del amor eterno.

No notaste la lagrima que fugaz escapo de mis ojos,
y la cantidad de ellas para mis adentros.
¿No puede ver acaso cuanto te aprecie?,
te di mi mundo acobijado de amor y dulzura,
como la muestra infinita de mis deseos por ti.
Ahora me dirijo al vil y fetido lago del olvido.

Es tan extraña la tierra de las lagrimas
por ellas rodeada
oceanos de toscas aguas cuyas olas
agrandadas no dejan asomar
el mas minimo rastro de tierra,
ni escapar temeroso, a nado,
de esta ruin mentira.

Nuevamente suspiro,
esta vez apretando mi pecho con fuerza,
y con ira la yerba que rodea mi triste figura

Oh cielo divino, azul manto de alegrias
me has propinado un beso
en el fulgor de este dia
siendo el tuyo el mas sincero
junto al de aquella que un dia me dio un
beso traicionero.