Anduve yo caminando vecindarios solitarios,
y una casona ruinosa capturo mi atencion.
Inmarcesibles ruidos me hicieron rondar la casa,
las paredes desgastadas y la tiniebla profunda
le hicieron bien espectral; y cuando asomo la vista
por un ventanal deshecho, en un cuarto oscuro yace
un fantasma en penas que se vuelve hacia mi.
¡tenia el rostro blancuzco! y sus labios nauseabundos.
- Sed y hambre - dice con expresion muerta:
soy el espectro de tus dias
felices . . .
lunes, 27 de julio de 2009
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