
En lo profundo del sueño, despidiendome de mi madre me disponia a partir. Siendo habitantes de extraños vecindarios que rondaban celebres personajes, bohemios irrisiorios por absurdos dados al fracaso.
Barney curioso sujeto, a ahogado sus penas en alcohol, las circunstancias de la vida le han conllevado a confinarse en la ruina de su vulgar vicio, dificil no verle sumido en la profunda pena de su fuerte bebida, mas lamento retratarle en mis palabras de tal forma, pensandolo bien . . .
no es un burdo borracho, solo es un indefenso niño impotente a lo que el sinuoso camino de la vida le ha deparado. Aparece entonces de la nada y con grave tono pregunta:
- ¿a donde ha ido moe?.
Moe, ¡que pena!, el unico a quien tenia, su unica compañia, me replico para mi tras vascilar brevemente, ¡ha muerto!, respondo a mi ebrio amigo:
-"moe se ha ido, se fue . . ."
con la intencion de no herirle ni quebrantase su vida a pedazos, le oculte lo de su muerte.
Ya a un lado los pesares el sol veraniego derramaba su luz sobre este hombre bohemio sugiriendome un nuevo comienzo, empezar de cero; ¡amigos! ¡seremos amigos!.
-vamos viejo - dije.
si, vamos, sin direccion ni destino. Con la mirada clavada en la luz que se derrama despido a mi madre en su breve distancia, entonando sin ton ni son viejas canciones, marchamos al palido e iluminado horizonte.
Es el inicio de una bonita amistad.
Sabra Dios que le depara el destino a este par de soñadores.

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