
Tus lagrimas me disponen a la contemplacion de esa inocente debilidad.
Dime pequeño niño, ¿que es lo que te ha sucedido?,
¿como tu vida se ha retratado en una imagen tan melancolica
que sin reparacion alguna se tiene idea de que tan infernal fue tu existencia?.
Si en tu corto paso por esta senda solo alcanzaste el fragor
de los porperrimos orfanatos, acariciando largas hambrunas
y acobijando desgraciadamente la miseria.
No llores que me entristeces, me parte el alma ver
como una criaturita tan ingenua, tan fragil,
lleva tras de si vida intrincada
de malsanos perjuicios de que fue victima sin causa.
Y hay quienes te juzgan, de ser un ente maligno,
una tierna imagen disfraz del demonio mismo.
¿como puede ser ello posible?.
Si tus ojos azulados derraman
gruesas lagrimas
que a grito herido proclaman:
¿porque soy dueño de tan cruel y miserable destino?.

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